¿Vender productos online en Amazon o a través de mi propio Ecommerce?

Has llegado aquí porque has hecho las cuentas y has comprendido que, quizás, la opción de empezar a dar tus primeros pasos en el mundo de la venta online podría ser útil para tu negocio tradicional. Seguramente te preguntes qué es mejor, si crear tu propio E-commerce y página web, vender tus productos online en un Marketplace como Amazon, o ambas cosas a la vez. Para ayudarte a decidirte, vamos a mostrarte las ventajas y desventajas que supone crear un comercio online propio o empezar a vender en Amazon. ¡Tranquilx! De este post no vas a salir sin resolver tus dudas 😉.

 

Venta de productos online

Pros de crear tu propia tienda online

Elegir el tipo de comercio que más se adapte a tu negocio y tus productos 

Puedes orientar tu tienda online hacia el tipo de cliente que más te convenga, ya sea el B2C, enfocado al consumidor final, o el B2B, dirigido a empresas mayoristas o minoristas que buscan artículos más concretos. Aunque lo más común es que en una tienda online esté enfocada hacia el consumidor final, hay negocios en internet enfocados a vender a empresas. En definitiva, con un comercio online propio podrás orientarlo hacia el tipo de público que más te interese, ya sean empresas, un segmento o nicho del mercado o para todos los públicos.

Logística

Vender productos online en un comercio electrónico propio supone poder elegir y optimizar la forma de distribución que más se adapte a ti. Lo tradicional es tener un almacén o tienda física donde guardar tus productos. Si este es tu caso, tendrás que encargarte del empaquetado, inventarios, gestionar los envíos a través de los transportistas (propios o subcontratados) y, finalmente, realizar un seguimiento de los pedidos y prestar una buena atención al cliente. En definitiva, puedes controlar prácticamente todos los elementos del proceso, desde que sale de tu almacén hasta que se entrega al cliente.

Existen también otras alternativas y que cada vez están más en auge. Este es el caso del Dropshipping, un modelo de negocio online en el que pones a la venta el producto de un fabricante o mayorista y él lo envía. En este modelo, tu papel es el de intermediario entre el consumidor final y el fabricante o mayorista que quiere vender sus productos. Esta alternativa es muy favorable si tu objetivo es ahorrar en costes de infraestructura y almacén ya que, tu trabajo se centraría principalmente en captar ventas y prestar la atención al cliente a cambio de una comisión.

Gestionar tú la logística y los envíos hace que conectes con el consumidor final, por consiguiente, si se hace bien, genera muy buena imagen de marca y confianza en el cliente.

Fija tus propios precios

Tener la posibilidad de poner los precios según tu propio criterio es un punto fuerte dentro de una tienda online. Y te preguntarás ¿pero si en un marketplace como Amazon también pongo yo los precios? Efectivamente, los precios en un marketplace los fijarás tú, pero tendrás que tener en cuenta el margen que tienes que dejarle a la propia plataforma por dejarte vender en ella. Esto te supone un coste a la hora de vender tus productos que, en el caso de tener tu propia tienda online, no tienes. Poder fijar una estrategia de precios y que el margen de ventas no se vaya quedando por el camino es muy importante. Y no solo para ganar más (que también), sino para poder ser más competitivo y jugar con los precios en función del mercado y tus clientes.

Branding

Como es lógico, al tener tu propia tienda online, tienes el control total sobre la identidad y la personalidad que quieres mostrar a tu potencial cliente. No tendrás ninguna limitación en ese sentido. Además, siempre que conozcas tus objetivos y tu buyer persona (dos cosas fundamentales para poder definir una buena estrategia de branding) podrás captar la atención de los usuarios creando contenido de valor y relevante. Para ello, por ejemplo, tendrás que trabajar la descripción de los productos que vendes, subir contenido de calidad a la web, crear un blog para trabajar el posicionamiento SEO, invertir en campañas Google Adwords y Facebook Ads, tener presencia en redes sociales… Cosas que podrás ir elaborando a largo plazo para ir dándote a conocer y atraer nuevos clientes.

Posiciónate haciendo tu propio SEO

Aunque parezca una obviedad, si tienes tu propia tienda online tendrás que trabajar el SEO. Te lo contamos como una ventaja, porque aunque hoy en día sea imprescindible hacerlo para ser visible en internet, no podrás trabajarlo en un marketplace de igual forma que en tu propia tienda online. En tu tienda propia, podrás elegir la estrategia SEO que más se adapte a tu negocio y así conseguir hacerte visible por encima de tu competencia. ¡Ojo! Esto no es flor de un día y el SEO lleva tiempo y esfuerzo para ver sus frutos. Pero aún así, tendrás muchas más posibilidades de hacer SEO que en una plataforma como Amazon, que funciona con algoritmos y con su propia publicidad interna.

Contras de crear tu propia tienda online

Costes iniciales

Montar tu tienda para dedicarte a vender productos online puede ser muy complejo al principio, ya que tendrás que elegir la plataforma y configurar todos los elementos de la misma (dominios, alojamiento, pasarela de pagos, estructurar y configurar la navegación…). Algo muy importante es hacer hincapié en la experiencia del usuario dentro de tu web, conceptos que se refieren a la percepción, positiva o negativa, que tendrá un usuario después de haber interactuado con tu plataforma. Invertir mucho tiempo en ello será sustancial para que la página sea accesible a todos los dispositivos.

Clientes

Evidentemente, los clientes no van a llegar solos. Tendrás que optimizar la web para que los usuarios tengan una buena experiencia, además de implementar una buena estrategia de marketing y de comunicación. Esto supondrá crear campañas en Google o Facebook para captar usuarios potenciales, siempre dependiendo de  dónde se encuentren.

Pros de vender productos online en Amazon

Vender productos online enfocados al consumidor final

El tipo de comercio de Amazon está muy basado en el B2C, donde las ventas generalmente van orientadas al consumidor particular. El público de esta plataforma es masivo y disperso, con un hábito de compra generalmente basado en la inmediatez o “en un clic”.

Expansión internacional

Ya lo decíamos en un artículo anterior, Amazon es exposición pura y dura. Vender productos online en Amazon te permite abrirte paso en un mercado global muy fidelizado con la plataforma, donde aproximadamente unos 80 millones de usuarios pagan una cuota anual por entrega preferente o Prime. Además, genera credibilidad y confianza por su sistema de valoraciones y reseñas, una forma de conocer la realidad del artículo a través de las opiniones de otras personas.

Logística de Amazon

En este punto podrás elegir entre las opciones FBM (Fulfillment by Merchant), o envío desde tu propio almacén, y FBA (Fulfillment by Amazon), envío gestionado por Amazon. Esto significa que, o bien gestionas tú el proceso porque ya tienes un sistema de almacenaje y envío, o directamente lo delegas en Amazon, contando con que podrás optar a envíos rápidos con Prime y más posibilidades de vender.

Publicidad

Si estás inscrito en su registro de marcas, Amazon te permite patrocinar tus productos o marca para aumentar las ventas y la visibilidad, así como crear campañas con anuncios personalizados en distintos formatos.

Contras de vender productos online en Amazon

Comisiones altas 

Para empezar, debes saber que vender productos online por Amazon supone tener que pagar una cuota por ser vendedor, donde dependiendo de qué tipo de cuenta tengas, Profesional o Individual, tendrás que pagar unas comisiones u otras. En la Individual pagarás una comisión fija de 0,99€ por cada producto vendido, más la tarifa por referencia, un porcentaje entre el 5% y el 45% que Amazon te cobrará por cada venta que se calcula sobre el precio total del producto y su categoría, aunque en este tipo de cuenta habrá un límite de transacciones al mes. En la cuenta Pro, serán 39€ mensuales más la anterior tarifa mencionada, con un volumen de ventas independiente y sin límite. Además, si quieres que te gestionen el envío, también tendrás tarifas por almacenamiento, de gestión, por almacenaje prolongado, por retirada de productos, por servicios no previstos o por devolución.

Competencia y estrategia de precios

Da igual cual sea tu marca o producto, seguro que vas a tener algún artículo similar compitiendo, incluso los de la propia marca blanca de Amazon. Amazon siempre va a priorizar los precios más bajos. Es decir, aunque des un muy buen servicio y te diferencies, es posible que no te sea suficiente para competir sin perder dinero.

No creas marca

La mayoría de los compradores asumen que están comprando en el propio Marketplace, a pesar de que realmente la mayoría de compras que hacen son a vendedores de la plataforma y no al mismo Amazon. El enfoque no está en ti como vendedor, está en los artículos que vendes. Además, Amazon no permite que te comuniques con tus compradores fuera de la plataforma (no deja ni que tengas su email), por lo que evidentemente, si empiezas por aquí con la venta de productos online y tienes intención de crear un ecommerce, no vas a tener la posibilidad de crear una futura cartera de clientes.

Conclusiones

Después de haber hecho un análisis del mercado, es bastante común empezar a vender en Amazon para ver cómo funciona de cerca. Pero tienes que tener varias cosas en cuenta antes de hacerlo:

  • Si tu intención es utilizar la plataforma para vender y después crear una tienda online, tendrás que seguir dos estrategias de precios distintas en cada plataforma para que después, no canibalices a los productos de tu propia tienda.
  • Si tienes un artículo muy diferencial, es mejor una venta a través de tu tienda online. Una vez que Amazon tenga tu producto, va a querer hacerlo suyo.
  • Amazon da más confianza que una tienda online y lo más seguro es que vaya a aparecer antes en el buscador, aunque trabajando muy bien tu propia web y el SEO, es posible sobrepasarle.
  • En tu propia tienda online vas a asumir más responsabilidades, pero siempre vas a poder controlar más partes del proceso y reaccionar ante posibles cambios.

En conclusión, como habrás podido ver, cada opción tiene unas peculiaridades que se alinearán mejor o peor con tus objetivos. Escoger una u otra dependerá del tipo de productos que quieras vender y tus necesidades como vendedor.

Si tienes alguna duda o inquietud que te ronde la cabeza para tomar la decisión, no dudes en preguntarnos, ¡sabemos de primera mano que empezar con la venta de productos online es todo un rompecabezas!  🤓

 

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